Un detalle que marcaba cierta originalidad, era la publicación del programa mensual, donde día a día uno podía ver que encontraría cada noche, lo que a uno le daba la posibilidad de elegir libremente en que momento concurrir. En el programa que ilustra el presente post, podemos ver una diversisad notable de bandas, shows, ó películas. Todo lo que hoy en día es moneda corriente y tan sencillo de obtener gracias a internet, en aquel momento, poder tener acceso a semejante material era casi el equivalente a estar presente en cada recital. Para quién suscribe, gemas como el documental de Hear And Aid, ó poder ver a Helloween, Ufo, eran la analogía de la gloria misma.
Los noventa, gracias a la convertibilidad, transformaron a la Argentina en suelo fértil para muchas de esas bandas a las que solíamos encontrar en el mítico Apocalypse, y nos dieron en parte, la posibilidad de cristalizar alguno de nuestros sueños.Seguramente el recorrido por aquellos video bares, continuará en algún momento, y hoy, el proximo destino es pura incertidumre, tanto ó mas que en aquellos buenos viejos tiempos.
Les dejo,a manera se souvenirs, algunas imagenes que formaron parte un lugar en el cual, miles de sonidos e imágenes se tornaron en experiencias de vida.



