domingo, 24 de abril de 2011

K.K.Downing abandona Judas Priest


Desde hacía ya un tiempo se sabía que Judas Priest estaba preparando lo que sería su gira despedida después de más de 40 años de historia.
En los últimos días una noticia realmente soprendente causó estupor entre los seguidores y es que el legendario guitarrista y co fundador de Judas Priest, junto a Glen Tipton y Rob Halford, KK Downing ha decidido dejar Judas Priest, justamente en el umbral de esta gira, llamada tentativamente Epitaph Tour. También estaba en los planes la grabación de un álbum de estudio para coronar el cierre de la historia.
Al parecer KK no estaba de acuerdo con el manejo de lo sería esta última etapa de la carrera de la banda, tanto con sus compañeros , como con el Management, por lo que decidió abrirse del camino, y abandonar Judas Priest, en este momento tan especial.
A continuación el escueto comunicado de prensa , emitido desde el seno de Judas:


"Miércoles, 20 de Abril de 2011
Con pesar, JUDAS PRIEST anuncia que K.K. DOWNING ha abandonado la banda de manera formal, y por lo tanto no formará parte de la próxima gira EPITAPH Tour.
La banda respeta su decisión y por supuesto, todos le deseamos lo mejor."

Al mismo tiempo el guitarrista también hizo pública su decisión de la siguiente manera:

"Queridos amigos:
Por mucho que me pese, no estaré con vosotros este verano. Os agradezco profundamente que os hayáis preocupado tanto por mi estado de salud pero, por favor, sabed que estoy bien. Durante un tiempo ha habido algunos roces en mi relación laboral con elementos de Judas Priest, el management de la banda y yo. Por eso, he decidido abandonar en vez de salir de gira con sentimientos negativos porque pensé que hacer algo así sería una decepción para todos vosotros, nuestros apreciados seguidores. Sin embargo, os animo a que apoyéis al máximo a los Priest porque es un espectáculo para no perderse
Todo mi amor y respeto"
KK Downing.

Su reemplazante será Richard Faulknet, guitarrista de la banda de Laureen Harris, de 31 años y con quién comenzarán esta nueva etapa.
Hoy, más allá de la sorpresa, solo nos resta esperar la llegada, en algún momento de dicho tour a nuestra Argentina y disfrutar del último adiós de una banda única y por otra parte, ilusionarse que KK todavía tiene mucho para ofrecer.
El tiempo lo dirá....

viernes, 22 de abril de 2011

Remember Tomorrw : Clive Burr


No somos pocos los que a treinta años de su edición pensamos que Killers es el mejor álbum de la historia de la Doncella, y que al mismo tiempo Nicko Mc Brain en cuanto sus cualidades como instrumentista jamás estuvo a la altura de Clive Burr.
Nacido en East Ham, Londres, el 8 de Marzo de 1957, Clive toma los parches de Iron Maiden allá por 1979 en reemplazo de Doug Sampson, quién había formado parte de la grabación del mítico The Soundhouse Tapes, primer registro grabado por la banda de Steve Harris. Burr procedía de Samsom, otra legendaria banda de la NWOBHM de donde también llegaría más tarde Bruce Dickinson.
De más está decir de lo preponderante del papel de Clive Burr en su corto período en la banda, y así y todo sigue siendo reconocido, en muchos foros y sitios como EL baterista de Iron Maiden. Un simple vuelo rasante a través de los registros de aquellos mitológicas tres primeras placas bastan para demostrar que dichas opiniones tienen un fundamento meramente lógico con el que hoy coincido plenamente. The Phantom Of The Opera, Innocent Exile, Genghis Khan, Twilight Zone, Transylvania,
Invaders, The Prisioner, entre otras, son las muestras cabales de dicho pensamiento.
Una vez finalizada la gira de presentación de The Number Of The Beast y con Iron Maiden a punto de conquistar el mundo, supuestos problemas personales, presuntamente vinculados con su adicción al alcohol y por otra parte la poca resistencia a las presiones de las giras y a sabiendas de lo que la banda estaba por gestar, Clive decide dar un paso al costado y ya en 1983 Nicko Mc Brain toma su lugar, quién curiosamente provenía de la banda francesa Trust, en la que en una suerte de enroque Burr pasaría a formar parte por un período no demasiado prolongado a pesar de lo cual participa en las edición de Trust IV .Luego de una brevísima estadía ( algunos datos documentan que fue tan solo una semana) en Alcatrazz, la misma banda que lanzó al reconocimiento masivo tanto a Yngwie Malmsteen como a Steve Vai , su carrera comienza a desarrollarse en un segundo plano de la escena británica, formando parte de Gogmagog un proyecto que compartió con el ex guitarrista de Def Leppard, Pete Wills. También fue parte de una de las múltiples formaciones de Praying Mantis banda de la cual algunos de sus miembros lo acompañaron cuando intentó formar su Clive Burr's Escape, con quienes graba una serie de demos llamado The BBC Session. Luego deciden rebautizarse como Escape durante un breve lapso y optar por un nuevo cambio de nombre que los lleva a llamarse Stratus y registrar un álbum titulado Throwing Shapes, que pasó totalmente desapercibido, ya que el balance final del disco estaba muy lejos de heavy clásico de la NWOBHM. A pesar de todo Stratus tuvo la chance de talonear a Motley Crue en algún momento de su gira británica de 1985, en ocasión de la presentación de Theater Of Pain.
Durante 1987 es el ex bajista y cantante de Asia quién lo convoca a participar de la grabación de su álbum titulado The Passion, enfocado definitivamente dentro de un AOR , estilo que definitivamente desperdicia el talento de nuestro héroe.
Entre 1988 y 1990, forma parte de Elixir, con quienes graba Sovereign Remedy y el fantástico Lethal Potion. Debido a los compromisos contraídos con los diversos proyectos en los que participaba, fueron escasas las presentaciones en vivo realizadas junto a Elixir. Para esa época es el ex Twisted Sister, Dee Snider, quién lo recluta para su banda Desperado un embrión de lo que mas tarde sería Widomakers, con quién graba Ace, una placa que recién vería la luz en 1996 ya bajo el título de Bloodied But Unbowed. 1992 lo encuentra grabando bajo el nombre de The Brits, junto una cantidad de estrellas, obviamente británicas, de la talla de Paul Dianno, Biff Byford, Neil Murray, Fast Eddie Clark, Dennis Stratton, entre otros, una placa llamada Ready To Rumble. Para 1996, ve la luz Captured Alive In Tokyo City, una vez más formando parte de Praying Mantis y si no es la última participación en lo que a grabaciones se refiere, estamos muy cerca.
Con el tiempo y cada vez más afectado por la esclerosis múltiple, la misma enfermedad neurodegenerativa que mino la vida y el talento de Jason Becker, y que como todas estas enfermedades no tiene cura e incapacita de manera progresiva a quien la padece.
Clive Burr se ve obligado a dejar la música y a la vez embarcarse en tratamientos sumamente costosos, que afectan definitivamente sus finanzas. Burr reveló su enfermedad durante una entrevista para un documental sobre el legendario álbum Number Of The Beast. Para afrontar semejante circunstancia sus ex compañeros de Iron Maiden comienzan una serie de conciertos benéficos, además de la fundación de la Clive Burr MS Trust Found con el fin de afrontar los gastos de sus tratamientos.
Cuando sus condiciones se lo permiten el mismismo Clive participa concurriendo a dichos shows y algunas convenciones. Para recaudar más fondos, la banda decidió donar memorabilia exclusiva de su más de 20 años de carrera y lanzarla a la venta. Nicko McBrain, baterista de la banda, donó su batería Kit, una Signia Marquee Premier que es una auténtica pieza que forma parte de la historia del rock: fue usada por Nicko en giras, presentaciones de TV y Festivales en los últimos ocho años.
Otro de los artículos exclusivos es una guitarra Fender Stratocaster Iron Maiden, un instrumento de edición limitada fabricado por Fender bajos las especificaciones marcadas por Dave Murray, Janick Gers y Adrian Smith. Lamentablemente, y tal cual sucede con Jason Becker, no parece haber cura en lo inmediato para semejante dolencia, y todo lo que hoy por hoy se puede hacer es mejorarle, dentro de las posibilidades, su calidad de vida.
Hoy Clive Burr, para mí no solo EL baterista de Iron Maiden sino uno de los cinco mejores que jamás haya dado el género lucha por su vida. Esperemos pueda hacer frente y ganar la batalla que hoy lo tiene postrado en una silla de ruedas, ya muy lejos de los dorados días en los que formaba parte de la base de una banda que llegó para establecer definitivamente al heavy metal.
Es este, mi humilde homenaje.



Clive, junto a SU banda, en uno de los conciertos benéficos de la Doncella.


Stratus. Otra imagen, otro estilo, otra música.


Junto a Dee Snider, en los días de Desperado.

viernes, 8 de abril de 2011

SYMFONIA: In Paradisum - (2011) -


De un tiempo a esta parte, si hay alguna vertiente del metal que en cierta manera se ha estancado, sin dudas es el power.
Cuesta encontrar por estos días una banda, un disco que realmente sorprenda y por sobre todas las cosas aporte originalidad. Desde su salida de Stratovarius,Timo intentó con Revolution Renaissance,recuperar el nivel compositivo que supo llevar a la banda finesa a la elite europea, sobretodo con aquella estupenda trilogía formada por Fourth Dimension, Episode y Visions, en la segunda mitad de los 90. Evidentemente el intento quedó a mitad de camino ya que al menos, para quién suscribe, las placas editadas por Tolkki con su banda anterior distaron bastante del nivel que Tolki supo exhibir con Stratovarius.
Es entonces cuando en algún momento del 2010, el guitarrista decide unir fuerzas con otro referente del género como André Matos. El cantante brasilero, en contrapartida de su coequiper, había cumplido con creces las expectativas con sus últimos intentos Time To Be Free y Mentalize, discos ambos que en cierta forma recuperaron parte de aquella mística de sus primeros años con Angra.
Con el bajista Jari Kainulainen (Stratovarius, Evergrey) los teclados de Mikko Härkin (Sonata Arctica) y nada menos que Uli Kusch (Masterplan, Helloween), en batería, Synfonia cierra filas y se lanzan al mundo con este In Paradisum.
Ante semejante pléyade de figuras, las expectativas para esta edición, debo reconocer fueron muchas, quizás demasiadas, teniendo en cuenta lo que hablaba al principio, acerca de la falta de originalidad del genero. Y son esas expectativas, quizás desmesuradas, las que en definitiva me vuelven a la realidad, y a la confirmación que, al menos hasta ahora en el power metal parece que ya está todo inventado. Que la producción es impecable, que la banda es extremadamente sólida y melodiosa,es exactamente lo que decíamos en los años dorados, de las bandas madres de los cerebros de este disco.
El comienzo con Fields Of Avalon, es un fantástico regreso a los fértiles días de Destiny, por otra parte, By The Hills, y Santiago nos retrotraen al Angra de sus primeros discos. Es ahí quizás donde la banda expone lo mejor de un disco que a medida que transcurre, comienza a reiterarse, casi en exceso, como en el caso de Forevermore ó Pilgrim Road. Así y todo, he de reconocer que Rhapsody in Black, I Walk In Neon, ó la fantástica In Paradisum, aún con escasas posibilidades de transformarse en clásicos, son sin dudas otros de los momentos álgidos de la placa. Quizás la asignatura pendiente, pasan por las baladas, otrora punto fuerte de las respectivas ex bandas de los líderes de Symfonia, ya que tanto Alanya, como Don´t Let Me Go carecen del encanto de otrora, sonando previsibles y hasta en un punto un tanto tediosas.
No sé cuanta vida habrá de tener este proyecto, pero si tengo claro que si la intención de Tolki y Matos es regresar al lugar de referencia que solían compartir en los noventa deberán, en un futuro, encontrarle la vuelta al estilo y volver a deslumbrar. El palmarés de ambos es la carta credencial de un crédito que, por ahora, sigue abierto. 6/10

Andre Matos (Vocals)
Timi Tolkki (Guitars)
Jari Kainulainen (Bass)
Mikko Härkin (Keyboards)
Uli Kusch (Drums)

01.Fields Of Avalon
02.Come By The Hills
03.Santiago
04.Alayna
05.Forevermore
06.Pilgrim road
07.In Paradisum
08.Rhapsody in Black
09.I Walk In Neon
10.Don´t Let Me Go

martes, 5 de abril de 2011

Falleció Scott Columbus, ex baterista de Manowar.



Los primeros meses de este 2011 seguramente no serán recordados por las buenas nuevas para el genero que tanto amamos en lo musical.
La noticia ha sido emitida en el día de ayer por el sitio especializado 'Blabbermouth'. La novia del difunto ha corroborado la triste noticia: "Para vuestro conocimiento, soy la novia de Scott Columbus desde hace tres años y no encuentro palabras para expresarme, pero él ha muerto hoy... Por favor, orad por él y tenedle en vuestros pensamientos. No puedo creer que se haya ido. Era el amor absoluto de mi vida", ha afirmado la compañera del músico.
Columbus había dejado de ser parte de Manowar el año pasado, antes que la banda entrara a regrabar el mítico Battle Hymns, para lo cual fué reemplazado por el baterista original de la banda Donny Hamzik.
Manowar en su sitio web, dedicó una palabras a la memoria de Scott, compañero de ruta durante casi 20 años
"Es con gran tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro hermano Scott.
Scott Columbus tenía un gran talento y también una persona excepcional.
Él era un padre, un amigo y un hermano del metal.
Todos los grandes momentos que pasamos juntos en el estudio, en
nuestros hogares y en la ruta son pulidas en nuestros recuerdos
y sobre todo en nuestros corazones, para siempre.
Estas palabras se hablan con el corazón pesado, pero tenemos la tranquilidad
de saber que él está en un buen lugar y en paz.
Nunca será olvidado.
Su familia y sus hermanos."
Joey,Eric,Karl,Donnie

Scott Columbus tenía 54 años y formaba parte de Hollyhell. Las causas del fallecimiento, aún no han sido dadas a conocer.

jueves, 31 de marzo de 2011

Journey - Live In Argentina - Estadio Luna Park - Lunes 28 de Marzo de 2011 -



Una curiosa paradoja del destino me dio la chance de poder estar frente a dos de mis héroes de las seis cuerdas en apenas un mes. Schenker en Febrero, Neal Schon en Marzo. Debería empezar a creer que algunos sueños se cumplen. Y este sueño comenzó a cristalizarse casi de casualidad una tarde en la que pasando por el Luna Park, vi. perdido entre carteles que ofrecían más de lo mismo, uno que decía ..Journey 28/03, 21.30 hs. No había ni que dudarlo, 24 hs. después tenía mi ticket.
A medida que iba llegando al estadio, lo que había estado intuyendo los días previos, se confirmaba. No seríamos muchos esa noche en Corrientes y Bouchard.
Arribé una hora antes, y debido a la escasa venta de entradas, decidieron reubicar todas las plateas de costado sin numerar, a los confortables pullman, de frente al escenario, tanto es así que el acomodador, me dio la chance de elegir libremente mi butaca. Sin pensarlo demasiado, tomé lugar justo detrás de la consola de sonido, desde donde la visión rayaba la perfección.
Un abanico de jóvenes y/ó adultos, fueron copando las instalaciones, cual si se tratara de una reunión familiar y pasadas las 20.30 , salio a escena Sweet, mítica banda Glam inglesa, y ante un estadio que no estaba ni por asomo en un 50%, quienes brindaron un show muy profesional, donde no dejaron de sonar algunos de sus ya oxidados clásicos como Love Is Like Oxygen, Fox On The Run, Teenage Rampage. Cabe aclarar que esta versión de Sweet sólo cuenta con el bajista Steve Priest como único sobreviviente de su formación original que data de 1965. Cerraron con una excitante versión de otro clásico The Ballroom Blitz (que en su momento supieron versionar los suizos de Krokus), dejando una gratísima impresión, a un público que supo reconocerlos mediante un aplauso cerrado al fin de su set.
Apenas habían pasado las 21.30 cuando, se apagaron las luces, y Journey asaltó el escenario con Separate Ways de su fabuloso Frontiers del 83. Con una puesta en escena sencilla, la banda desgranó gran parte de sus himnos atemporales, además de presentar tres canciones de su próximo disco Edge Of The Moment, City of Hope, la cual Jonhatan Cain dedicó al pueblo japonés y la tremenda Resonate. Un sonido de una pulcritud inusual daba la posibilidad de apreciar a la banda en todo su esplendor. Un párrafo aparte para el filipino Arnel Pineda, quién no dejó metro del escenario sin recorrer, ni gota de sudor sin transpirar, arengando y entregando todo. Vocalmente impecable sin embargo, al menos para mi, jamás pudo despejar la sensación que el espíritu de Steve Perry es irremplazable.
Neal Schon ícono del rock americano e influencia irrefutable de los 80, cautivó desde ese sonido tan identificatorio, sobre todo en canciones como Stone In Love, ó Wheel In The Sky y la delicadeza de Lights. Pero también, sin dudas, Jonathan Cain es parte esencial del sonido de Journey y el apoyo ideal ya sea desde el teclado, la guitarra ó las voces. La sorpresa de la noche vino de la mano de Deen Castronovo que desde los parches sostuvo una base sencillamente tremenda con una performance increíble, la que consolidó tomando la voz principal en Keep On Running, del antológico Escape (1981), y sobre todo haciéndose cargo de una de las baladas ícono, no solo de la banda, sino de la década del 80 como lo es Still They Ride. Sería injusto olvidar a Ross Valory, quién detrás de esa imagen de oficinista, mantuvo esa misma base con su bajo con la misma prolijidad, como desde hace más de 30 años.
Desde mi visión personal, noté bastante frío al público que solo se hizo notar a la hora de las baladas, como era previsible con Open Arms, pero en especial Faithfully, con Pineda en su mejor expresión de la noche. Y cuando largamente habíamos pasado la hora y media de show, Be Good To Yourself, y obviamente Don´t Stop Believin, firmaron el primer cierre de la noche, a la que le agregaron un bis con dos perlas de aquellos años de extremo suceso, sobre todo en Estados Unidos, donde ya tenían el status de banda de estadio. Any Way You Want It, y Lovin', Touchin', Squeezin', donde una vez más la gente pareció reaccionar y acompañó lo que sería, ahora sí el final.
La banda que dice adiós, las luces que vuelven a iluminar el recinto, la gente retirándose, con la misma parsimonia con la que observaron el show, y yo preguntándome si se habrán dado cuenta del tremendo espectáculo que habían presenciado.
Bajo un par se escalones, me acerco a la consola, y felicito a los sonidistas, estrechándole la mano, a lo que como respuesta recibo, en una especie de inesperado souvenir, el setlist que un par de noches antes Journey había ofrecido en Chile, dos de las gemas que quedaron en el tintero porteño fueron la imponente Mother, Father y Send Her My Love, pero al igual que treinta días antes con Schenker, no sentí la necesidad de reprocharle nada a una banda a la que esperé más de 20 años y cumplió la mas exigente de mis expectativas.

Setlist - Journey Live - Argentina 28 de Marzo de 2011

Separate Ways (Worlds Apart)
Edge of the Moment (New)
Only the Young
Ask the Lonely
Resonate (New)
Neil Schon's guitar solo / Stone in Love
Keep on Runnin' (Deen)
City of Hope (New)
Lights Jon Cain's piano solo / Open Arms
Still They Ride
Chain of Love
Escape
Wheel in the Sky
Human Feel (Rise Up)
Faithfully
Be Good to Yourself
Don't Stop Believin'
Encore:
Anyway You want it
Lovin', Touchin', Squeezin'



Setlist del Show en Chile el 26-03-2011

miércoles, 30 de marzo de 2011

Dream Theater y el reemplazante de Mike Portnoy


Nuestro buen amigo Eddie Trunk, conductor del ya clásico That Metal Show, dejo entrever en su programa de radio Friday Night Rocks, que Mike Mangini sería el elegido por Dream Theater para ocupar el espacio dejado por Mike Portnoy tras los parches de la banda neyorkina. Magnini, que supo formar parte de bandas como Anihilator, Extreme, Steve Vai, acompañó a James La Brie en sus períodos como solista.
Hoy a los 47 años, con una serie de libros de técnica para bateristas ya editados y mientras se desempeña como profesor de música en el Colegio de música de Berklee en Boston, Mike Mangini estaría frente al desafío más importante de su carrera. Seguramente de confirmarse ese rumor, Dream Theater comenzaría, ahora sí, con la realización de su nuevo trabajo de estudio, el sucesor del aclamado Black Clouds And Silver Linings del 2009.

sábado, 26 de marzo de 2011

Tokyo Blade: Thousand Men Strong - (2011)


Junio de 1985. Cuando todavía Internet no había minado nuestras vidas con sus pros y sus contras, una vieja disquerías de la Avda. Cabildo, era una fuente de consulta permanente para conocer, descubrir y adentrarse un poco más en todo lo referente al metal. Fue en aquellos gélidos días de junio cuando llegó a mis manos Night Of The Blade, segunda placa de Tokyo Blade, que en cierta forma fue la carta de presentación de la banda ante quién suscribe. Dicho disco fue, al menos para mí uno de los pocos que logró enamorarme de una banda de manera incondicional. Night Of The Blade, venía a continuar lo que en su homónimo trabajo debut Tokyo Blade despuntado, como producto absolutamente genuino de la NWOBHM, plagado de melodías, armonías y arreglos fantásticos. En aquel momento muy bien considerados en toda Europa y participando de los festivales más importantes, tenían todo para el gran salto…sin embargo eso nunca sucedió, y a pesar que en los años siguientes continuaron editando discos, la carrera de la banda tomó un camino descendente, que jamás pudieron remontar, aún con un disco como Blackhearts & Jaded Spades, que sucedió a Night Of The Blade, en el que intentaron mantener la esencia de sus primeros trabajos, pero al que adosaron, algunos detalles que denotaban la intención de ganar otros mercados, a través de un repentino cambio de imagen y de la incorporación de teclados, con el inequívoco objetivo de masificar su música. La década del 90 los encontraría con innumerables cambios de formación, lanzando placas de escaso valor tal el caso de Ain´t Missbehavin, Mr. Ice ó Burning Down Paradise.
Hoy a casi treinta años de su aparición, vuelven al ruedo con este Thousand Men Strong con un nuevo vocalista Nicolaj "Nick" Ruhnow (Ex Domain) y con el resto de los integrantes que formaron parte de Tokyo Blade en sus inicios: Andy Boulton y John Wiggins, Guitarras, Andy Wrighton en el bajo, y Steve Pierce, batería.
Producido por Chris Tsangarides, quién supo estar tras las consolas de Judas Priest, Yngwie, Angra, Thin Lizzy entre otros grandes y conocedor de la NWOBHM, sin dudas obtiene un sonido absolutamente distintivo, lo que resulta quizás el punto más alto de este regreso. En lo estrictamente musical: Estamos ante un gran disco? De ninguna manera. Estamos ante una decepción? Muchísimo menos.
En definitiva, este Thousand Men Strong, no deja de ser un saludable regreso a las fuentes que tiene en temas como No Conclusion, Lunch - Case, ó Heading Down The Road su más distintivo ADN. Por otra parte, Black Abyss, Condemned To Fire, ó el mismísimo tema que da título al disco quedan a mitad de camino. Cierran el álbum con una híbrida versión de aquel himno que supo ser Night Of The Blade, que dista muchísimo de ser un cierre digno.
Como resumen Tokyo Blade, después de 16 años puede jactarse de regresar con un producto meritorio, que posiblemente les abra las puertas hacia algo más importante en el futuro. Consolidar esta vuelta depende exclusivamente de ellos y más allá de
Thousand Men Strong, tienen todo para que esto suceda. 7/10.

Thousand Men Strong - Tracklist:

1. Black Abyss
2. Thousand Men Strong
3. Lunch-Case
4. Forged In Hell’s Fire
5. No Conclusion
6. The Ambush
7. Killing Rays
8. Heading Down The Road
9. Condemned To Fire
10. Night Of The Blade