viernes, 21 de junio de 2019

Viejas Ediciones: Ediciòn Inglesa de Kerrang!!!! - (1981) -

En Junio de 1981 se editaba el primer ejemplar de la mítica revista inglesa Kerrang!!. En un primer momento era parte de la revista Sounds, y tenía por objeto, mostrar todo lo referente a la New Wave Of British Heavy Metal, un movimiento que vendría a cambiar la historia. 
Tal fue la aceptación de la publicación, pensada en un principio como mensual, rápidamente empezó a lanzarse de manera quincenal y para el 87, en pleno auge del rock duro comenzó a editarse semanalmente.
La primera portada, de aquel 6 de junio de 1981, tenía a Agnus Young, con un AC/DC saboreando las mieles del reconocimiento mundial gracias a Back In Black y a un par de meses de lanzar For Those About to Rock (We Salute You).
Como todo producto meramente comercial, fue mutando el contenido acorde los cambios de tendencias musicales fueron sucediendo en especial en Europa. Si vemos un ejemplar de estos tiempos, parece increíble que estemos hablando de la misma revista. Sin dudas una publicación de referencia a la hora de entender esto que tanto nos apasiona


Kerrang - Nº 1 - Junio 1981 -
Kerrang Nº 24 - Septiembre 1982 -


Kerrang - Nº 3 - Septiembre 1981
Kerrang Nº 32 - Enero 1983






Clàsicos del Metal : Motley Crue: Theater Of Pain - (1985) -

Motley Crue: Theatre Of Pain - (1985)

En pleno "renacimiento" de Motley Crue, gracias a The Dirt, es bueno recordar a este 21 de Junio, como el 34 aniversario de la edición de Theater Of Pain.
La vara con Shout At The Devil había quedado muy alta, y lejos de repetir la fórmula, la banda decide dar un golpe de timón tanto en lo musical como en lo estético. Nadie , casi tres décadas y media más tarde, podría acusar a este disco como un paso en falso, más allá de la diversidad de opiniones que el mismo generó. A nivel personal, con el tiempo le fui dando cierto reconocimiento, pero sin exagerar. Mientras que con los predecesores uno encontraba en Crue una banda hambrienta y salvaje, con este disco hay una especie de conformidad si se quiere que hace (reitero que es una opinión personal) que no sea uno de esos discos a los que uno apuntaría cuando quiera referenciar a la banda.




La presión de Elektra por superar el suceso de Shout, posiblemente tenga mucho que ver. Crue era un imán para generar dinero en esos días y el sello no iba a dejar pasar la oportunidad. Son ,sin embargo, los propios músicos los que sienten que este no fue el disco que querían como sucesor de Theater. Sixx, carga sobre el productor Tom Werman a quién culpa por el pobre sonido del disco. "No supo controlarnos o manejar al disco como para que sea una digna continuación del anterior , es montón de basura con algunos momentos de brillantez" explica el bajista en una especie de mea culpa. Y por el lado de Vince tampoco hay demasiados halagos para la placa. "Está lejos de ser mi disco favorito". Y no hay demasiado que cuestionarles. Convengamos que ese 85 encuentra a Motley Crue en una espiral ascendente en lo que a excesos se refiere, incluido el accidente de Neil que le costara la vida al batero de Hanoi Rocks, Nicholas "Razzle" Dingley .


Tommy Lee - Nikki Sixx - Vince Neil - Mick Mars - Theatre Of Pain Photo Session - 







Así y todo, Smokin´ In the Boys Room, terminó siendo su primer éxito en las listas americanas y Home Sweet Home se tornó claramente en una de esa baladas con una identidad propia, que traspasó al genero y que sin embargo estalló allá por 1991, gracias a la rotación que le diera MTV, pero el resto del material dista de ser efectivo. Quizás Louder Than Hell, y Use Or Loose It son lo que más cerca están de su disco anterior, mientras que el inicio con City Boy Blues nos da una señal de lo que sería, dos años mas tarde, Girls, Girls, Girls. Por otra parte, Keep Your Eye On The Money, Tonight (We Need A Lover) o Fight For Your Rights, navegan en cierta nebulosa, el disco en definitiva, está lejos de ser la auténtica filiación de Motley Crue. Theater Of Pain, no es es el disco a hurgar cuando queramos saber cual era la esencia de la banda. A lo largo de casi 40 años han tenido momentos de brillantez y de los otros, y creo que en este último espacio, bien puede estar este disco. Mal disco ?, en absoluto. Mal disco? tampoco podría aseverarlo de manera tajante. Creo que el adjetivo que mejor pinta al Teatro del Dolor es la intrascendencia. De todas formas, a la hora de explicar los 80´s, la preponderancia de la cultura de la imagen, los excesos, seguramente estamos ante uno de los discos que mejor pinta aquellos días

lunes, 3 de diciembre de 2018

Clásicos Del Metal: Dream Theater: Scenes From A Memory. Metrópolis Pt2 - (1999) -

Dream Theater: Scenes From A Memory Metropolis Pt. 2


Este 2018 está celebrando el 19° aniversario de  la edición de una de las obras maestras del rock progresivo de todos los tiempos.
Si hilamos fino, no sé si a la banda le hacía falta un disco así para confirmar su excelsa calidad, pero cerrando la década del 90 se despachan un un trabajo soberbio.
Dicen que los álbumes conceptuales suelen ser discos que solo están hechos por los músicos más pretenciosos y han logrado desde la complejidad de su música un verdadero clásico, de esos a los que el paso del tiempo no solo no les hace mella, sino que lo engrandecen un poco más.


Reviviendo el espíritu que había rescatad, por ejemplo, Queensryche en Operation, Dream Theater con este disco, se hace un lugar para sentarse a la mesa con la banda de Seattle e incluso los mismísimos Rush, de quienes han absorbido gran parte de sus influencias.

A grandes rasgos Scenes From A Memory narra la historia de Nicholas que, producto de una regresión hipnótica, descubre que en otra vida fue una mujer llamada Victoria que murió asesinada. Éste es el hecho que desencadena el seguimiento de la historia iniciada en la canción Metropolis Pt. 1: The Miracle And The Sleeper del inconmensurable Images And Words y del que se desprende toda la trama. Las líricas del disco recorren conceptos relacionados con el amor, la muerte o la reencarnación y en lo musical, la cohesión de la composición general es tan estrecha en la que todas las canciones fluyen maravillosamente entre sí, a pesar de las complejidades de la estructura de varias canciones.

Dream Theater 1999 - John Myung - James LaBrie - John Petrucci - Mike Portnoy - Jordan Rudess  -




Sin dudas estamos ante un disco atemporal, que a pesar de la amplitud de su concepto, nos delegó piezas brillantes Strange Deja Vu, Beyond This Life, la hermosamente hipnótica Through Her Eyes, la COLOSAL The Spirits Carries On, que aún hoy, en cada escucha, me reduce a cenizas, literalmente y me hace imposible mantener secas mis pupilas, con uno de los mejores solos, no solo de Petrucci, sino del espectro del género que yo personalmente haya escuchado jamás. Y si a esta gema le faltara algo, ese cierre con Finally Free y ese comienzo que reza.. "You are once again surrounded by a brilliant white light. Allow the light to lead you away from your past and into this lifetime. As the light dissipates you will slowly fade back into consciousness remembering all you have learned. When I tell you to open your eyes you will return to the present, feeling peaceful and refreshed....Open your eyes, Nicholas"
El sueño había llegado a su fin, pero nos había hecho parte de una historia preciosa a la cual la banda arropó con sus mejores melodías.

Clásicos Del Metal: Riot - Narita - (1979) -


- Riot - Narita - (1979) - 
Para 1979, cuando la música disco dominaba el panorama, el hard/heavy, empezaba a emerger de las sombras con la sangre nueva de bandas como Van Halen. No faltaría mucho para que llegaran esos clásicos inoxidables del primer lustro de los 80. Mientras tanto desde Nueva York, llegaba Narita, segunda placa de de Riot, que sin dudas llegaba para marcar territorio con una serie de discos increíbles y que más allá del eterno reconocimiento, tanto de público , como de crítica, jamás pudieron ocupar ese lugar que sus pergaminos reclamaron durante años. No sería hasta 2012, cuando fallece Mark Reale, líder y mentor, que la consideración empieza a tomar otro color y se le empieza a reconocer lentamente su larga y vasta historia.


Lo peor que le pudo pasar a Narita es que el disco posterior, Fire Down Under, fue el que catapultó a la banda a otro nivel, por lo que quizás injustamente esta placa termina relegada cuando estamos sin dudas ante una clase magistral de hard rock. Riot es sin dudas una de las pocas bandas americanas a las que tranquilamente se la podría ubicar dentro del espectro de la NWOBHM, a partir de la conjunción de melodía, contundencia, guitarras filosas, y una base fantástica, hacen de esta placa una verdadera gema. Imposible no dejar de sacudirse ante canciones como Kick Down The Wall, Do It Up, Hot For Love, 49er, la fantástica Road Racing ó el sublime instrumental que bautiza el disco

Riot -1979 - Rick Ventura (Guitars) - Peter Bitelli (Drums) - Guy Speranza (Vocals) -  Jimmy Iommi (Bass) - Mark Reale (Guitars)




Volver a hurgar en la historia de la banda, no tiene sentido, al menos en este momento. Hoy, ya relanzados y afortunadamente establecidos como Riot V con varios de sus referentes que ya no están entre nosotros desde Reale, los cantantes Speranza y Forrester, la nueva encarnación, hace honor con creces a la historia que tuvo en Narita uno de sus pilares fundamentales y que en este agonizante 2018 está cumpliendo 39 años.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Clásicos Del Metal: Wasp - Wasp - (1984) -

Wasp - Wasp - (1984) - 
El debut de Blackie y los suyos, está cumpliendo en este 2018, apenas 34 años.
La irreverencia, el salvajismo y la crudeza a flor de piel, hizo de esta placa un clásico instantáneo, casi esencial para cualquier fan del heavy metal tradicional. Un disco plagado de riffs pegadizos, directos, sumados a estribillos sencillamente irresistibles.
En tren de justicia, la imagen impactante de la banda, en cierta manera a mi humilde opinión, siempre estuvo más en la palestra que la música en si misma. Creo, sin temor a equivocarme que estamos ante otro disco que sumó pergaminos, a medida que se añejaba.

Poco más de tres décadas han pasado de su edición y el álbum aún no haya perdido su encanto inicial, y las canciones todavía suenan tan frescas, crudas y pesadas como cuando vieron la luz.
A principios de los 80, cuando el glamour y el hair metal comenzaban a emerger, la banda se aparta de la lírica convencional y si bien cae en ciertos lugares comunes, como el sexo, también podríamos 
decir…qué banda de glam tenía sangre, motosierras, o letras sobre la tortura? Claramente WASP era la contracara de las bandas posers (?) de la época y su carta de presentación es inmejorable
Como no rendirse ante himnos como I Wanna Be Somebody, L.O.V.E Machine, On Your Knees, que invitan a vociferar con el puño en alto como poseídos es francamente inevitable. Lo fue a los 20 y lo sigue siendo después de los 50. Pocas baladas de la época desgranan sentimiento como Sleeping (Into The Fire) a partir de un Blackie irrepetible en ese canto melancólico. Por otra parte, temas como School Daze, The Torture Never Stop, The Flame, o la fabulosa Hellion, son las que acompañan en gran manera a ese puñado de clásicos que nos ofrenda este debut.



La producción de Mike Varney les da un sonido absolutamente identificatorio y que los pone un par de escalones por sobre sus contemporáneos en el gran país del norte. Con el tiempo, Blackie demostraría una maduración compositiva muy importante y hasta apenas entrados los 90´s, seguiría sorprendiéndonos. Después la ida del inefable Chris Holmes se haría sentir, casi trazando una analogía con lo que le significó a Queensryche la deserción de Chris de Garmo. Hoy, casi a los tumbos, WASP es apenas un bosquejo de ese resentimiento sonoro que resultó ser este bautismo. Está claro que ha pasado toda una vida, no solo a Lae)wless, sino a nosotros mismos, quienes cuando queremos volver a sentir que la adolescencia nos abría las puertas al mundo, seguramente elegiríamos discos como este como banda de sonido.
Clásico por donde se lo mire ...(y escuche).

Randy Piper - Chris Holmes - Tony Richards - Blackie Lawless - WASP 1984 - 


Clásicos del Metal: Queensryche - Empire - (1990)


Queensrÿche alcanzó su pico comercial en 1990 con el lanzamiento de su placa Empire, que en el día de hoy celebra el aniversario 28 de su aparición.

Si bien la banda de Seattle, había dejado la vara muy alta con su disco anterior, Operation Mincrime, quizás el cénit de su discografía, es en este cuarto álbum cuando la banda alcanza el triple platino en ventas y recibe una nominación al Grammy por Silent Lucidity, que es la canción que los pone en la consideración masiva. Pocos álbumes de Metal han excedido los límites del género, alcanzando, al mismo tiempo, un éxito masivo y una calidad musical singular. Empire es un buen ejemplo de esto último

A veces, en lo personal, me cuesta entender como una banda con unn potencial increíble como Queensryche, haya hecho todo en apenas diez años, y a partir de 1993/94, después de la edición de Promised Land, haya caído en una debacle compositiva tan notoria. Sin dudas la partida de Chris De Garmo ha sido el factor fundamental de esta merma artística y que no permitió a la banda volver a recuperar el nivel de sus primeros discos.
Los 90’s los encontraría sin el sostén compositivo en el cual Geof Tate se apoyaba para crear en aquellos primeros tiempos, y el querer incursionar por los sonidos que predominaban en esa década, mayormente de manera más que discreta, fueron haciendo de una banda distinta, una del montón, casi como que no se tratara de las mismas mentes privilegiadas de The Warning, Rage For Order y Operation...



De la mano del productor Peter Collins, intentan en este disco amalgamar el tinte progresivo que Queensryche venía conservando con el hard rock más comercial y vaya que lo logran. Temas como Best I Can, Jet City Woman, Another Rainy Night, Della Brown, Hand On Heart, o Anybody Listening?, son una clara muestra de esa diversidad. Musicalmente, "Empire" resulta ser brillante. Las guitarras de Chris DeGarmo y Michael Wilton combinan las melodías clásicas de Heavy Metal con líneas rítmicas llenas de semitonos, arreglos hipnóticos, pasajes acústicos y solos plagados de una sonoridad expresiva por demás. Estamos ante un disco perfecto ?...podría asegurar sin dudas que sí, pero es inevitable la comparación con su predecesor. Claramente es un disco distinto, pero no por eso menos grandilocuente para la historia de la banda. Casi un epitafio para una carrera de cuarenta años y que agotó su capacidad de asombro apenas pasados los diez.

Hoy, mientras Tate intenta recuperar parte de esta magia con su propia banda Geoff Tate's Operation: Mindcrime, sus ex compañeros mantienen el nombre original, con el clon de Geoff, Todd La Torre como cantante. Parafraseando a Aristóteles (?), claramente, la sumas de estas partes, está lejos de ese todo que significó aquella primera versión de Queensryche, que empezaba a despedirse de sus musas mas lucidas, con la edición de Empire


Eddie Jackson - Chris De Garmo - Geof Tate - Scott Rockenfield - Michael Wilton - 



Clásicos Del Metal: Black Sabbath - Born Again - (1983) -




Born Again - (1983) - 
Para 1983 el hermoso sueño de la fusión Dio-Black Sabbath se había esfumado, y el futuro de la leyenda, entraba otra vez en la nebulosa.
Volver a emerger, no sería fácil y mucho menos alcanzar la vara que había dejado el enano mágico. Barajar y dar de nuevo era la misión.

La primera apuesta, que quizás haya sido apenas un bosquejo, fue pensar en Robert Plant y en David Coverdale, y, por otra parte, cuenta la leyenda que el entonces ignoto Michael Bolton había intentado audicionar mediante el envío de una cinta.
Sin embargo, es Don Arden, (el mismísimo suegro de Ozzy), quién acababa de tomar las riendas del management de Black Sabbath es el que les sugiere el nombre de Ian Gillan, y tras el visto bueno de Iommi, Black Sabbath volvía a posicionarse para recuperar su lugar. Sin embargo, la relación entre el cantante y sus compañeros, nunca terminó de cuajar definitivamente ya que en cierta manera Ian nunca estuvo demasiado convencido de unirse a Black Sabbath, porque entendía que la banda cierto mensaje negativo. Hasta se llegó a decir que fue la discográfica Vértigo quién obliga a Gillan a ser “miembro estable” del grupo. Y un detalle no menor es que sería el último disco de estudio con Bill Ward a quién los excesos y el alcohol le estaban pasando una factura muy excesiva.
Grabado en los Estudios Manor, de Oxfordshire y a 35 años de su lanzamiento, sigo pensando lo que en aquel lejano 1983. Born Again, quizás no esté dentro del púlpito de los clásicos de la banda, pero merece un lugar dentro de lo mejor que hayan editado en su historia. Hoy podemos decir que le ha ganado al tiempo claramente, y como tantas otras obras, ha obtenido con los años ese reconocimiento que se le rehusaba en un primer momento. Estamos ante una de las obras más pesadas, más densas y más oscuras que haya parido la banda.


La furia del arranque con Trashed, nos muestra a un Gillan prendido fuego, lo que sería una constante a lo largo del álbum y que encontraría en el épico tema título su momento más dramático y brillante, en la que es, a mi juicio, una de esas canciones emblemáticas que han quedado olvidadas y sin Gillan, son irrepetibles. En apenas nueve canciones Black Sabbath vuelve a mostrar el camino, imposible no identificar a la banda a la hora de canciones como Disturbing The Priest, o esa maravilla llamada Zero The Hero, con uno de esos riffs made in Iommi que ha influenciado a cientos a la hora de empuñar una guitarra. La angustiosa melodía de Keep It Warm, la intensidad de Digital Bitch, tan cercana al entonces, en ciernes NWOBHM, o esa invitación a “headbangear” que es Digital Bitch, no hacen más que resaltar un disco soberbio a todas luces, que no solo sobrevivió al paso del tiempo sino a una floja producción, en especial a la hora de la mezcla que, al parecer, estuvo en manos del amigo Geezer. 
Años más tarde, ya entrados los 2000, la idea de volver a mezclar el disco, rondaba en la cabeza de tanto de Iommi , como de Butler, pero las cintas maestras nunca fueron recuperadas y entonces se optó por una remasterización de la mezcla original. Más allá de los resultados, me sigo quedando con el sonido original, como detallé más arriba, oscuro, casi tenebroso por momentos y un tanto bajo para los cánones de Black Sabbath.
Antes de la gira presentación, Bill se baja del barco y es reemplazado por el ex ELO, Bev Bevan y durante casi nueve meses girarían presentando el disco, con la particularidad que incluían en el set list el clásico de Purple , Smoke On The Water, casi en tren de “gentileza”, para que el propio Gillan pudiera, aunque mas no sea por un par de minutos, volver a sus días teñidos de púrpura.
En definitiva, un eslabón más no solo de la carrera de la banda sino de un año fundacional para esto del rock duro. Las bases en las que aún se cimienta el género , sin dudas han sido sentadas en ese glorioso 83.



Butler- Gillan-Iommi-Evan -  La formación con la cual Black Sabbath salió al ruedo a presentar Born Again, después de la salida de Bill Ward