sábado, 18 de abril de 2015

Kiss en Argentina - Estadio Vélez Sársfield - Jueves 16 de Abril de 2015 -

Ramiro Carro Liveli y su padre, un servidor.
Pasadas las once y media de la noche del último jueves 16, desandaba las calles de la mano de mi hijo Ramiro, que con sus once añitos a cuestas había sido partícipe de una verdadera fiesta, que sorpendió a propios y extraños.
En tren de ser sincero, y ante el advenimiento del próximo Monsters Of Rock, siempre tuve en claro que debía elegir uno de los dos eventos para concurrir, y hoy puedo decir que no hubo error en la elección final.
De hecho, tuve mis entradas apenas dos semanas antes del recital, ya que una serie de dudas asaltaban mi pensamiento, ayudadas, por el secreto a voces que hablaba de la escasa venta de entradas, que presumí comprobar al obtener las mías gracias a un oportuno dos por uno.
Pero quizás la más importante era el no saber que tipo de espectáculo traería la banda a Buenos Aires. Si bien sabemos que no suelen escatimar a la hora de salir a batallar, tenía un par de motivos para decidirme....
En este mismo blog, hace seis años escribí que no estaba seguro de volver a ver a la banda nuevamente por estos lares, y reconozco haberme equivocado largamente, ya que hace un par de años también estuvieron en River, aquella noche de la fatídica inundación en Buenos Aires.
A la hora de arrancar hacia el estadio, y después de haber visto un par de videos del show previo en Chile, sentí cierta desesperanza, en especial por el nivel vocal de Paul Stanley. Con el verdadero alma mater de la banda averiado, las dudas de estar próximo a presenciar un show de "compromiso", un asunto meramente comercial.
Sin dudas que el detalle de que Ramiro me haya pedido venir, desestimó cualquier incertidumbre personal, y alrededor de las 19.00 mi esposa, Ángeles, maquillaje en mano, transformó al pequeño en un Paul Stanley en ciernes....Menos de cuarenta minutos más tarde, estábamos en camino.
La cómoda llegada al estadio pareció confirmar la teoría de la escasa concurrencia. Sin embargo, nuestras ubicaciones eran de las más pobladas, y si bien no era el lugar ideal (plateas altas), estábamos ahí, y eso en definitiva era lo importante.
Dicha platea, estaba plagada de familias, en clara alusión a la trascendencia generacional de Kiss. Esas cosas invalorables a la hora de heredar. Muchos chicos (y grandes también), maquillados, con Paul y Gene como máximas referencias, y un poco mas atrás Peter. Extrañamente no vimos ningún Ace vernáculo.
Pasado el momento del Blazer, banda local que abrió la noche, apenas pasadas las nueve y media , la penumbra se hizo presente, para que la legendaria "You wanted the bes, you've got the best..." rompiera el silencio y súbitamente comenzara a atronar "Detroit Rock City"....las bombas, el humo, los papeles, eran sinónimo del comienzo de una verdera celebración. A pesar de la confirmación acerca de las calidades vocales de Paul por estos días, la banda salió, sencillamente a arrasar a su gente, que con "Criatures Of The Night", definitivamente se rindió a los pies de cuatro tipos que salieron a rockear cual adolescentes . A lo largo de la noche y através de un set list impecable, Kiss demostró una vigencia absoluta a la hora de hablar de rock and roll. Y cuando hablo de vigencia, hablo de la sangre y el espíritu de los líderes, porque la esencia de la banda son ellos dos, en todo sentido.
Conciente de esa limitación vocal Paul se robó la noche en base al carisma de un showman, de esos que ya no nacen. Que arenga, interactúa (a veces en exceso), y maneja la escena como nadie ó muy pocos en este juego.
Gene por su parte, supo apuntalar vocalmente, desde su personalidad, y mostrando todos esos añejos clichés que vinimos a buscar , como la antorcha, el fuego, la sangre, la levitación, cualidades propias del verdadero Dios del Trueno.
Del sonido, tengo las mejores referencias. Un colega y amigo como Martín Gasa, del fantástico blog "Rage reviews", me confirmó lo excelso del asunto, posicionando el ítem por sobre todas sus visitas anteriores. Claramente mi posición, impidió apreciar el sonido en su totalidad. Sabemos, que arriba y de costado, solemos perder bastante y esta vez no fué la excepción.
Eric Singer con más de 15 años y Tommy Thayer con más de 10 junto al dúo dinámico, cumplen en especial el baterista, quién  a a base del talento y experiencia, ya tiene su lugar en el seno de la banda, cosa que no me pasa con el reemplazante de Ace, quién falto de carisma, y escena, cumple apenas correctamente su parte, ó quizás no más allá de las órdenes de los cerebros de Kiss. Quedó claro, que en el momento de su solo, fué quizás el único momento en el que cierta frialdad invadió al público.
Resucitar perlas como "War Machine", "Hide Your Heart", logró que extrañara un poco menos la ausencia de mis favoritos como "Firehouse" ó "Calling Dr.Love". Y fué,sin dudas, a partir del vuelo de Paul, tirolesa mediante, con Stanley cantando y bailando desde el mangrullo un fantástica versión de "Love Gun", que la comunión entre la banda su sus devotos entró en el cénit de su relación. 
A esa altura del show, yo ya había despejado mis dudas por completo, y si  a eso le sumo la fascinación de mi hijo, quién suscribe, había sido abordado por la emoción.
El cierre con esos tres clásicos inoxidables, que estaban rodeados por un tinte épico, gracias a los relampagos que presagiaban una especie de fin del mundo, fueron casi un cierre soñado. Las explosiones, los casi diez minutos de fuegos artificiales post show, iluminaron la noche y el rostro de una multitud exhausta pero feliz, plena, que una vez más había sido bendecida, en muchos casos y entre los que me incluyo, por canciones que han hecho una banda de sonido de la vida.
Apenas veinte minutos más tarde una lluvia torrencial sacudió a la ciudad y con ella se ahogarn todas y cada una de mis dudas previas.
Pasada la medianoche, y ya en casa, empapados y felices, sabíamos que, al menos por ahora, no había más que pedir.
Pasará algún tiempo antes de saber si esta fué la última vez de Kiss en Argentina. Si así fuera, no pudo haber sido mejor despedida, pero en cada uno de los corazones presentes en Liniers, seguramente queda latiendo una leve esperanza que semejante emoción, vuelva  a asaltarlos.
Mientras nos íbamos, y sonaba God Gave Rock And Roll To You, no quedaba otra que agradecer a los verdaderos emisarios de dicha bendición
Alguien lo dijo hace muchísimo tiempo.."es solo rock and roll...pero nos gusta" y contra eso, evidentemente, es imposible.

Rock and Roll All Nite And Party Everyday!!!!
La eterna comunión entre la banda y su gente. Atemporal.

 Setlist - Kiss - Estadio Vélez Sarsfield - Jueves 16 de Abril de 2015

 1 - Detroit Rock City
 2 - Creatures Of The Night
 3 - Psycho Circus
 4 - I Love It Loud
 5 - War Machine
 6 - Do You Love Me
 7 - Deuce
 8 - Hell Or Halleluhaj
 9 - Parasite
10- Lick It Up
11- God Of Thunder
12- Hide Your Heart
13- Love Gun
14- Black Diamond

      Bises
15- Shout It Out Loud
16- I Was Made For Loving You
17- Rock And Roll All Nite















2 comentarios:

  1. Excelente y emotivo comentario, estimado colega.

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  2. Respecto al sonido, Velez Sarsfield en su plateas altas es peligroso, se pierde, y cuando hay viento como hubo el día jueves es letal. De hecho si ven YouTubes de gente que filmó en campo, plateas bajas y popular van a apreciar hasta lo potente del sonido y eso es lo que le comentaba a Alejandro después del show y antes de esta hermosa reseña.

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