A fines de 1983, el heavy metal ya se había dado a conocer en la Argentina. Gracias a Cuero Pesado, la radio le había abierto las puertas, V8 ya tenía en la calle el mítico disco debut, y para 1984 la Revista Metal, ya había visto la luz.
Es entonces cuando CBS edita, en forma de vinilo y cassette, una recopilación de los que para aquellos días consideraban Metal Pesado.
El disco en cuestión nos presentaba, como lo más distintivo a Ozzy,Judas, Accept y Quiet Riot, quienes por aquellos días presentaban Bark At The Moon, Defenders Of The Faith, Balls To The Walls y Metal Health. Por otra parte una serie de bandas ignotas para la gran mayoría de nosotros, al menos en esos días, tales los casos de Heaven, 220 Volt, Kick Axe, las chicas de Rock Goddess, los ya más veteranos Blue Oyster Cult, el proyecto de Fast Eddie Clark, una vez que abandonó Motorhead, Fastway, los franceses de Trust ó los californianos de Y & T. La gran mayoría de los grupos presentados en esta recopilación tuvieron su edición nacional en aquel momento, las que, a excepción de las más populares, pasaron sin pena ni gloria por estas tierras.
Hoy en día son sin duda piezas de colección, en algunos casos muy difíciles de hallar y es por eso, este pequeño post, recordando que en la Argentina, hubo ediciones, que hoy, serían sencillamente impensadas. Con el correr del tiempo seguiré dando cuenta de aquellos discos perdidos en el tiempo.
Tal cual lo había expresado el el post del otro día, uno de los clásicos en este rubro, a fines de los ochenta era Apocalypse; ubicado en el barrio de Flores, un lugar metalero por excelencia. Quizás de los mas exitosos en el rubro, supo acunar, tanto a los fanaticos como a los músicos en largas noches regadas de frías cervezas y estridente metal.
Un detalle que marcaba cierta originalidad, era la publicación del programa mensual, donde día a día uno podía ver que encontraría cada noche, lo que a uno le daba la posibilidad de elegir libremente en que momento concurrir. En el programa que ilustra el presente post, podemos ver una diversisad notable de bandas, shows, ó películas. Todo lo que hoy en día es moneda corriente y tan sencillo de obtener gracias a internet, en aquel momento, poder tener acceso a semejante material era casi el equivalente a estar presente en cada recital. Para quién suscribe, gemas como el documental de Hear And Aid, ó poder ver a Helloween, Ufo, eran la analogía de la gloria misma.
Los noventa, gracias a la convertibilidad, transformaron a la Argentina en suelo fértil para muchas de esas bandas a las que solíamos encontrar en el mítico Apocalypse, y nos dieron en parte, la posibilidad de cristalizar alguno de nuestros sueños.Seguramente el recorrido por aquellos video bares, continuará en algún momento, y hoy, el proximo destino es pura incertidumre, tanto ó mas que en aquellos buenos viejos tiempos.
Les dejo,a manera se souvenirs, algunas imagenes que formaron parte un lugar en el cual, miles de sonidos e imágenes se tornaron en experiencias de vida.

Sin dudas este 2011, sigue siendo un año bastante duro en cuanto a las perdidas que nuestra música ha sufrido. El pasado sábado 9 de Julio, y tras luchar contra una miocardiopatía que terminó por doblegar al ex Motorhead.
Wurzel, cuyo nombre real era Michael Burston, había nacido en Cheltenham, Inglaterra el 23 de Octubre de 1949 e ingresó a la banda de Lemmy en 1984 en vísperas de la grabación de No Remorse. Participó de las ediciones de Orgasmatron (1986), Rock And Roll (1987),No Sleep At All (1988), The Birthday Party (1990), 1916 (1991), March Or Die (1992), Bastards (1993), y Sacrifice (1995), tras lo cual y después del tour de este último disco, dejó la banda.
Antes de formar parte de Motorhead había tocado en tempranas formaciones de Bastard y Warfare. Wurzel en su juventud estuvo enrolado en el ejército inglés, en el primer Batallón del Regimiento de Gloucestershire, habiendo prestado servicios en Alemania e Irlanda.
Tras su alejamiento, Wurzel volvió a participar como invitado en diversas presentaciones de Motorhead en 2008 y 2009. Recientemente estaba trabajando con su propia banda Leader Of Down, con la cual preparaba material para la edición de un disco en los próximos meses.
La noticia de su desaparición la difundió Tim Butcher,durante mucho tiempo técnico de bajo, y mano derecha de Lemmy, en a través de Facebook, dedicando a su memoria las siguientes palabras “era un gran guitarrista y un gentleman. Le echaremos de menos. Nos tomaremos un trago en su honor”.
Próximo a cumplir 62 años, nos deja un músico, que sin dudas fué un pilar en la historia de una banda referencial de nuestra música.
Q.E.P.D
Wurzel, Lemmy, Philthy "Animal" Taylor, Phil Campbell, quizás la formación más prolífica de Motorhead.
Cuando el metal comenzó a masificarse, allá por los primeros ochentas, además de tener escaso acceso al material discográfico en Argentina, tampoco había demasiadas posibilidades de poder, ver ó incluso conocer bandas a través de los videos.
No todos tenían chance de subscribirse a los servicios de televisión por cable, y los que tenían la suerte, no contaban con canales de música que pudieran, en aquel momento llevarles lsu música a la pantalla.
Ya en la segunda parte de la década y ante el auge de bandas como Def Leppard, Bon Jovi, Motley Crue, Kiss, la difusión comienza a ampliarse y a expandir el abanico de los generos. Es ahí cuando hacen su aparición en forma masiva, por llamarlo de alguna forma, referentes de la talla de Iron Maiden, Judas Priest, Whitesnake, Motorhead, entre otros.
Este post, lo que intenta, es reivindicar aquellos viejos viedobares, que en su momento, y estoy hablando del año 1983/1984 comenzaron a difundir en oscuros rincones de Buenos Aires, el metal tal como lo conocemos hoy. Diversos programas, que cambiaban a diario nos daban la chance de ir adentrándonos en todo que a nivel video podíamos encontrar. Incluso a veces hasta se proyectana alguna que otra película, como una especie de bonus, con tal de que permanecieramos más tiempo en el local.
Después, casi al mismo tiempo comenzaron a pulular los video clubes y en algunos hasta se podían alquilar por ejemplo, Live After Death ó World Wide Live.
Hoy you tube, acorta las distancias de forma infinita, pero sepan uds. que dificilmente puedan sentir el encanto que producía ir a esos lugares, donde realmente encontrabas gente que estaba allí por amor a la música, y eso, hoy globalizados, conectados ó como quieran llamarlo, no tiene precio.
Una de las cosas que tenía pensadas a la hora de armar este blog, era tratar de bucear en la historia del metal en la Argentina. Para dicha misión, había que recabar información y
que mejor que recurrir a la primera revista dedicada al género, que supo editarse en estos lares.
La publicación por excelencia, en lo que música rock se refiere era Pelo, que para aquellos días, ya llevaba casi quince años de publicación ininterrumpida.
Cuando a principios de los 80, el Metal, comienza lentamente a ganar espacio, la, misma editorial de aquella mítica revista vió la veta de publicar una revista, totalmente dedicada al Metal, Hard Rock, ó Rock Pesado.
En tren de ser sincero, la aparición de Metal, en su momento no fue sino un bálsamo para los pocos que estábamos descubriendo una música, que nos marcaría para siempre.
De edición mensual, en un principio, los primeros ejemplares, estaban apuntados a los ya por entonces clásicos, léase Sabbath, Purple, AC/DC, Kiss, y además despuntaba los primeros datos de bandas como Iron Maiden, Motley Crue, Motorhead, Judas Priest ó Def Leppard, sólo por nombrar aquellos que en aquel momento empezaban a ser el faro en el cual uno podía empezar a guiarse, ante la escasez de información reinante en aquel momento.
La primera época de la revista, y esto lo fuimos comprendiendo con el tiempo, estaba plagada de información errónea, tal el caso, que publiqué tiempo atrás, cuando sostenían a capa y espada que Vivian Campbell era “la” guitarrista estrella de la banda de Dio, data que sostuvieron durante un buen tiempo. Así y todo, debo reconocer que en su momento muchísimas bandas vernáculas que venían del under, con una escasa, por no decir nula posibilidad de mostrarse, tuvieron en Metal, la oportunidad de asomarse y darse a conocer. Eran típicas las coberturas de los shows de grupos de efímera existencia como Belcebú, Genocidio, Líder, Super Ratón, Oxido, 100 Db, Tonelada, Hangar, 666, Nosferatu, Gran Mamut, Bisonte, y tantos más…También tuvieron su espacio aquellos que llegaron a coquetear fugazmente con el reconocimiento y la fortuna de haber podido testamentar su música a través de las ediciones de sus vinilos como Hellion, (de donde surge Mario Ian), Bunker (que legó a editar dos discos), Thor, Bloke, ó los sureños de Factor RH. Las crónicas del momento, a más de 25 años, hoy tienen un tinte especial, que al menos para quién suscribe, no deja de ser, con cada relectura un viaje momentáneo a aquellos días, sin duda inolvidables.
A fines de los 80, con el Hard Rock Americano, el Glam, absolutamente establecidos, Metal empieza a volcar sus preferencias hacia esos estilos, priorizando a Bon Jovi, Guns And Roses, Whitesnake, por citar las caras más visibles del estilo, y se reiteraban quizás en exceso en las portadas. Para esa misma etapa, algunas notas ya vienen firmadas, lo que en cierta forma les acredita cierta seriedad a la hora de vertir opiniones, cosa que distaba de poseer en sus primeros años. Un ejemplo claro lo teníamos a la hora de la crítica de discos. Jamás he leído una fundamentada, y sobre todo rubricada, ya que por lo general se trataban de vuelos rasantes a la hora de jugarse con las opiniones al respecto y para aquellos que en épocas de limitada información, esperábamos una suerte de guía a la hora de volcarnos a un nuevo álbum, nos dejaba un notorio sabor a ignorancia.
Otro detalle peculiar, eran las fiestas anuales en las cuales se solían elegir a “La Reina del Metal “, que solían realizarse en la mítica discoteca Halley, primera y única en su genero, que vivió su momento de esplendor aproximadamente en el período 1986/1992.
Los 90, nos recibía con la edición de Madhouse, y ahí se produjo un quiebre, al menos en lo personal ya que era ésta la revista que yo particularmente esperaba. Orientada hacia el Power Metal, el Progresivo, con notas fehacientes de gente proba, hizo que de a poco dejara de comprar Metal, después de casi 10 años. Hoy en mi biblioteca reposan, unos 170 ejemplares, de donde, con el tiempo iré rescatando material para compartir por este medio.
Sé que en algún momento de la década del 90, dejó de editarse, y con casi 300 revistas en la calle, más allá de las divergencias, no deja de ser un eslabón importante en lo que al heavy metal en Argentina se refiere. Valga, entonces, este post – homenaje para todos aquellos que en su momento, teníamos en Metal, la única fuente de información de la música de nuestra vida.

Una pequeña muestra en forma de collage de parte de mi colección personal
El show de Journey en el Luna Park del pasado 28 de Marzo, al menos para quién suscribe, fue una clara muestra que la banda con sus 35 años a cuestas, todavía tenía mucho para dar.
Después de una década un tanto oscilante en su carrera, con los vaivenes propios de una banda que después del alejamiento definitivo de Steve Perry, y, más allá que la con la presencia de Steve Augeri y a pesar de los buenos intentos que significaron en su momento Arrival (2001) y Generations (2005),mas la lamentablemente fugaz participación del inmenso Jeff Scott Soto, no fue hasta que apareció Arnel Pineda en el horizonte de Neal Schon, que la banda comenzó a rectificar el rumbo de su carrera, para lo cual la edición de Revelation (2008), era, sin dudas el punto inicial.
Este 2011, nos acerca un Journey un tanto más maduro y mucho más seguro en sus pasos donde Eclipse no es sinó una prueba cabal al respecto.
Ya el comienzo con City Of Hope, nos encontramos a Schon & Cía rockeando como hacía tiempo no ocurría lo que descubre, en cierta forma, que había una clara intención de endurecer en parte su sonido. De hecho Edge Of The Moment y Chains Of Love prolongan dicha sensación. Es Tantra la canción que nos devuelve al Journey de aquellas exuberantes melodías , que supieron ser la señal distintiva de sus mejores momentos.
Otro punto a favor es la intención de Arnel Pineda, de intentar descalzarse los zapatos del (aún hoy ) irremplazable Steve Perry, logrando una performance, sencillamente notable, con puntos altísimos, como en la mismísima Tantra, ò la soberbia Resonate a la que junto a To Whom It May Concern, están destinadas a subirse al podio de lo mejor que haya dado la banda en su historia. Anything Is Posible es el infaltable medio tiempo, plagado de esos arreglos tan sutiles comandados por las cuerdas de un Neal Schon, inspíradisimo, el que una vez más es el corazón de una banda, que a lo largo de todo el disco coquetea con la exquisitez. Lejos de perderse en baches compositivos, las canciones mantienen un nivel superlativo, y She´s A Mystery, Human Feel, Someone ( lo más cercano a la era Perry, en todo sentido) y el fantástco intrumental Venus que despide el disco, con un Schon pletórico, lo argumentan claramente. Por otra parte sería absoluta necedad dejar de citar a ese bastiones llamados Johnatan Cain, quién sin sus teclados Journey no sería esta maravilla, y Deen Castronovo en los parches, sosteniendo junto al ya eterno Ross Valory la base, de una banda que ahora sí puede jactarse de haberse vuelto a consolidar.
Mucho que ver tiene que ver en este balance la labor de Kevin Shirley en la producción, donde expone su infinita versatilidad a la hora de sacar lo mejor de la banda, tal cual sucedió en su momento con Rush, Dream Theater, Iron Maiden, Slayer, Led Zeppelin, entre otros gigantes. Johnatan Cain, y el mismísmo Schon son parte de dicha producción, los que visiblemente indican el camino hacia donde apuntar el destino de la banda. Fue el mismo Shirley partícipe indispensable tanto en aquel sublime Trial By Fire de 1996, como en el olvidado Arrival y el magnífico regreso del ya citado Revelation.
En definitiva, tenemos en Eclipse, un nuevo prólogo de una larguísima historia, a la cual este disco, agrega una nueva página. El tiempo será testigo de darle la oportunidad de estar a la altura de aquellas viejas glorias como Infinity, Escape, Frontiers o Raised On Radio. Sin dudas, el Hard Rock Melódico ha vuelto. 10/10
La idea de escribir, creo que viene desde hace muchísimos años. Desde chico, tuve esa vocación de pseudoperiodista, cuando en pequeñas libretas y cuadernos, solía escribir sobre fútbol.
Años más tarde, una vez pasada la adolescencia, y ya absolutamente entregado a esta pasión por el metal, cambié las opiniones y dejé de hablar de arqueros y delanteros ó planteos tácticos para adentrarme en guitarras, bajos, baterías, discos, producciones y todo lo concerniente a la música que elegí.
Añoro con cierto romanticismo la era de las cartas manuscritas, cuando el rito de escribir, ensobrar, e ir al correo tenía mucho de ese lirismo que fuimos perdiendo por obra y gracia de la tecnología. Los ochenta me encontraron intentando comunicarme con gente que se identificara de la misma manera que yo con mí música, nuestra música.En algún rincón perdido, debo conservar, las hoy amarillentas hojas que significaban en su momento esa conexión tan ansiada, y sobre todo cuando se trataban de cartas que llegaban de lugares remotos a mi tierra. Hoy, Internet nos da la posibilidad en un abrir y cerrar de ojos, de saber de que se trata. Sin embargo quién suscribe, no deja de extrañar aquél rito que hablaba al principio.
Otro de los pasos fue, sin dudas, escribir a las revistas especializadas del momento, como lo fueron Metal, Riff Raff, Epopeya, ó Madhouse. Fue precisamente una carta a esta última la que tuvo una respuesta que me sorprendió. El director de dicha publicación César Fuentes Rodriguez, respondió halagando la misiva que había recibido de mi parte invitándome a un encuentro en una disquería de la calle Lavalle, que, por llamarlo de alguna manera, oficiaba como redacción. Después de un buen rato departiendo e intercambiando opiniones sobre el hilo conductor, llamado heavy metal, el mismo César, extrajo una serie de fotocopias de una revista americana en donde podía verse una nota a Overkill, quienes en aquel momento estaban editando The Years Of Decay. Acto seguido me preguntó si me animaba a traducir y editar mi propia nota. Si bien, en el fondo lo esperaba, no dejó de soprenderme en un primer momento y obviamente acepté el desafío sin dudar.
El entusiasmo, y la dedicación fue casi excesivo, a lo que a las 24 hs. tenía listo el informe. Sin computadora y sin tan siquiera máquina de escribir, me dediqué a elaborar dicha nota de puño y letra en el sentido más literal de la frase. Una vez de regreso a la improvisada oficina, entregué con orgullo la tarea ecomendada y me dediqué a esperar su publicación.
En Abril de 1990, en el ejemplar número cinco , con Steven Tyler desde su portada, mi tan preciado debut como periodista (?) se hacía realidad.-
Respetando todas y cada una de mis palabras la redacción de la revista, publicó la que sería mi primera nota, y que en su momento elevó mi ego hasta niveles insospechados.
Hoy, a más de 20 años de aquella maravillosa oportunidad, y gracias a la tecnología con las que muchas veces reniego, tengo la chance de hacerle llegar al mundo a través de este humilde rincón, mis opiniones, mis experiencias, mis puntos de vista, que tanto tienen que ver conmigo y este sentimiento por la música que elegí para musicalizar mi vida.
Dejo, para añorar, aquella nota, mi primera nota.
Que la disfruten !!